En un auto conocido en exclusiva por RAYA, la JEP cerró la medida cautelar que mantenía frenada la exposición que estará alojada en el Museo de la Memoria cuando se culmine su construcción. El caso comenzó cuando organizaciones de víctimas denunciaron que, durante la dirección de Darío Acevedo en el Centro Nacional de Memoria Histórica, se alteró de forma unilateral la exposición Voces para Transformar a Colombia. La decisión reconoce avances para reparar esa afectación y abre camino para destrabar el proyecto.
Por: Redacción Revista RAYA

Fotos: Centro Nacional de Memoria Histórica
“La Sección evidencia que el Museo de Memoria Histórica del CNMH ha adoptado un conjunto de acciones orientadas al restablecimiento de los derechos de las víctimas que se vieron vulnerados con ocasión de la modificación unilateral de la exposición ‘Voces para Transformar a Colombia’”. Con esta exposición de motivos, la Sección de casos de Ausencia de reconocimiento y verdad de la Justicia Especial para la Paz dio por cerrado un largo capítulo judicial que detuvo durante seis años la implementación del Museo de la Memoria.

El auto, conocido en exclusiva por la Revista RAYA, notificó la decisión el pasado 4 de febrero y aún no ha sido publicado en los canales oficiales del CNMH ni tampoco por la JEP. María Gaitán, directora del CNMH, anunció el pasado 9 de abril, durante la conmemoración del Día de las víctimas en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, que su administración había dado pasos certeros para destrabar la finalización del Museo de la Memoria, una obra que el gobierno de Iván Duque convirtió en un elefante blanco en pleno centro de la capital del país.
La disputa judicial se remonta a mediados del 2019, durante la administración de Darío Acevedo al frente del CNMH. Acevedo, un reconocido aliado del expresidente Álvaro Uribe, cuestionado por sus posturas negacionistas sobre el conflicto armado en Colombia y los grupos paramilitares, según documentó El Espectador, modificó de manera unilateral el guión que se estaba construyendo con organizaciones y víctimas para la exposición Voces para Transformar a Colombia. La exposición estará alojada en el Museo de la Memoria cuando se culmine su construcción.
Ante las modificaciones de Acevedo, varias organizaciones de víctimas y colectivos acudieron a la Justicia Especial para la Paz (JEP) en diciembre de 2019 solicitando que impusiera una medida cautelar contra el Centro Nacional de Memoria Histórica para impedir que Acevedo alterara la exposición ‘Voces para Transformar a Colombia’. Entre quienes solicitaron la medida se encontraba el senador y hoy candidato presidencial Iván Cepeda, quien ha sido fundador y miembro del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE). Cepeda alertó en su demanda sobre “el riesgo para los derechos de las víctimas y la sociedad a la verdad, la memoria histórica y la reparación simbólica”.

El Centro Nacional de Memoria Histórica ha recopilado buena parte de la memoria del conflicto armado en el país a través de más de cien informes de investigación y del apoyo a lugares e iniciativas de memoria
Tras verificar los hechos, la Justicia Especial para la Paz concedió la medida cautelar el 5 de mayo de 2020, obligando a Acevedo a “preservar y conservar en su integridad” la exposición que él había tratado de modificar. La JEP justificó su medida cautelar para “asegurar el proceso de participación y construcción colectiva [...] de la memoria”.
En su auto se lee expresamente que “en 2019, durante la presentación de la exposición en la ciudad de Cali, el CNMH efectuó modificaciones de manera unilateral e inconsulta, promoviendo una narrativa negacionista que vulneró derechos inalienables de las víctimas, como la verdad y la memoria”, y más adelante agrega: “la Colección de [la exposición] Voces para Transformar a Colombia fue alterada en 2019 de manera unilateral e inconsulta por parte del Director del CNMH, Darío Acevedo, sin soporte técnico, ni fundamento académico alguno. Además, fueron excluidos del guión experimental varios ejes narrativos, entre otros cambios, lo que afectó el derecho a la reparación de las víctimas que trabajaron en su diseño”.
El cambio unilateral de Acevedo al guión de la exposición y el Museo fue apenas uno entre una larga serie de hechos que intentaron socavar la memoria histórica en el país promoviendo una narrativa falsa y revictimizante, tal como lo denunció ampliamente el diario El Espectador durante su gestión. Acevedo fue un antiguo guerrillero del Ejército Popular de Liberación (EPL) que tras su desmovilización terminó militando en la ultraderecha junto al uribismo.
La JEP insistió en que la manipulación que hizo Acevedo del guión del Museo alteró “su significado simbólico y su alcance reparador, de modo que las modificaciones unilaterales incidieron negativamente en estos propósitos, yendo en contravía de los parámetros del ejercicio del deber de memoria”
Sin embargo, la misma Justicia Especial para la Paz aclaró que la medida cautelar no implica la “inamovilidad, ni el anquilosamiento de la formulación del guión del Museo Nacional de la Memoria, tampoco cerrar las puertas a la modificación o inclusión de ejes narrativos, casos o nuevas víctimas en éste. En consecuencia, el propósito de la presente medida era garantizar los derechos de las víctimas a la reparación a partir de la memoria, y sus órdenes están centradas y encuentran su pilar en asegurar el proceso de participación y construcción colectiva, no oficial, de la memoria”.

Stella Pulido, Gina Villalba y Windy Pinillos, integrantes de colectivos de memoria, durante la Caravana por la Memoria 2026 en la sede de Fensuagro, Viotá (Cundinamarca)
En entrevista con RAYA, la directora María Gaitán explicó que, aunque la construcción del Museo no está a cargo del CNMH, durante su administración se destrabó el lío administrativo que ha paralizado la obra desde el 2017, principalmente con el gobierno Duque: “El Museo de la Memoria surgió de la ley de víctimas, que le dio la potestad al CNMH de administrar ese museo, pero no de construirlo, la construcción está a cargo de la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco. Ellos hicieron un concurso en 2017, ganó el arquitecto Pacheco, primero se diseñó una serie de metros cuadrados con unos costos y después dijeron “no hay toda esa plata, hay que reducir”, y desde ahí empezó Cristo a padecer. Se inició la obra en 2020, había un contrato con OHLA, una constructora española, hubo incumplimientos, hubo situaciones y obstáculos administrativos, problemas de planos, tanto que se decidió parar el contrato, pero el constructor demandó. Cuando nosotros llegamos a la administración del CNMH llegamos en pleno pleito. Nos tomó dos años recoger la información de lo que había ocurrido con la obra”.
Gaitán insistió en que el gobierno actual también heredó el problema jurídico que dejó Darío Acevedo con las modificaciones unilaterales a la exposición del Museo: “lo mismo nos pasó con la exposición Voces para Transformar a Colombia, la razón por la cual habían elevado unas medidas cautelares también nos tomó tiempo, pero fue interesante porque dejamos la casa en orden, tanto con Voces como con la obra del Museo, mientras estábamos en ese proceso montamos la exposición y el contenido del Museo. Por eso este 9 de abril en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán pusimos en escena el Museo”.

María Gaitán, directora del Centro Nacional de Memoria Histórica, durante la Caravana por la Memoria en la sede de MAFAPO, Bogotá
El catálogo de la exposición contiene 92 voces que según Gaitán “tienen que ir ampliándose, pero con un catálogo y una exposición a escala menor que va a seguir recorriendo. ¿Cómo seguimos dándole la bienvenida a todas las memorias, todas? La memoria no puede ser un asunto de gobiernos, tiene que ser un asunto de Estado”.

La Caravana por la Memoria: los territorios hablan
Precisamente entre el 9 y el 14 de abril se llevó a cabo la Caravana por la Memoria 2026, que recorrió el occidente del Cundinamarca visitando comunidades, organizaciones y lugares de memoria en una región que sufrió los rigores del conflicto armado desde los tiempos de las Ligas Campesinas y la violencia bipartidista de mediados del siglo XX.
Con delegaciones de 22 departamentos del país y 35 municipios de Cundinamarca, el propósito de la gira es, en palabras de la directora Gaitán, “territorializar las labores del CNMH; las caravanas son una apuesta a la que le damos forma desde el inicio de esta administración, siempre nos ha inquietado que en La Guajira no saben lo que pasa en el Amazonas, en los Llanos, en Nariño. No hemos construido un sólo país. En la caravana distintas personas, líderes, lideresas, resistencias de muchos lugares viajan durante una semana a través de un sólo departamento con una ruta de lugares de memoria. Es la manera de saber que son un sólo país y que hay un sólo conflicto que se ha regionalizado, pero el sufrimiento es parecido, las memorias vivas son muy parecidas, por más que se cantan y se bailan dependiendo del lugar”.

La Caravana por la Memoria 2026 recorrió el occidente de Cundinamarca entre el 9 y el 14 de abril con delegaciones de 22 departamentos del país y más de 30 procesos organizativos
La territorialización de la que habla la directora Gaitán ha sido el eje transversal durante el gobierno de Gustavo Petro, que ha buscado que el Centro Nacional de Memoria Histórica trascienda su rol de centralidad bogotana para llegar a las regiones escuchando a las víctimas y a las comunidades. Más de 300 lugares y procesos de memoria a lo largo y ancho del país se han articulado con el Centro en esta estrategia. Las caravanas, que se han hecho en años anteriores en Caquetá, el Eje Cafetero y el oriente de Antioquia, hacen parte de este nuevo enfoque.
“Creo que es la primera vez que el Centro Nacional de Memoria se dedica a escuchar el territorio. Insistimos en que el territorio habla y el centro escucha. No es sólo el CNMH, sino las centralidades institucionales, porque nosotros seguimos siendo un país absolutamente centralista. Si Bogotá no autoriza, no determina, no aporta el erario, entonces nada sucede. Estamos muy lejos de la descentralización”, insiste María Gaitán: “Que el territorio hable es lo que nos permite entender qué ha sucedido en el conflicto, silenciar voces no nos permite entender todo lo que ha sucedido desde hace más de 80 años. Entender nos permite transformar”.
*Revista RAYA acompañó la Caravana por la Memoria 2026 por invitación del CNMH

