RAYA evidencia cuál es la mano y el poder del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, dentro de la campaña de Abelardo De La Espriella. Desde denuncias de constreñimiento a funcionarios públicos de la alcaldía y privados de sus empresas, hasta los contratos que ha sostenido el hoy candidato presidencial con el heredero del Clan. Incluso, De La Espriella lo ha defendido a él y a su cuñado, Guido Nule, el empresario de la construcción condenado por el mayor robo de dineros públicos en Bogotá.
Por: Redacción Revista RAYA
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla y una de las cabezas de Cambio Radical, votó por Abelardo de la Espriella y mostró públicamente su tarjetón el pasado domingo 31 de mayo durante la primera vuelta presidencial. Lo hizo en el colegio La Salle, luciendo la camiseta de la selección Colombia, tal como lo había pedido el candidato a sus votantes. La imagen fue una de las señales más visibles de la cercanía entre el aspirante, que se presenta como independiente, y una de las casas políticas más influyentes del Caribe colombiano, con varios procesos judiciales a cuestas por presunta corrupción.
Ese mismo 31 de mayo, en la noche, De la Espriella celebró en Barranquilla los 10 millones de votos con los que ganó la primera vuelta presidencial. Desde un barco en las orillas del río Magdalena, con fuegos artificiales, cantos políticos, decenas de escoltas y una tarima blindada, el candidato de ultraderecha afirmó ante sus simpatizantes que había llegado a la segunda vuelta sin partidos ni maquinarias. “Ya no hay matices, queridos colombianos. A partir de hoy la neutralidad es complicidad, ya no hay espacio para la diferencia. Esta es la batalla final por la patria”, dijo.
Uno de los momentos más controversiales sucedió cuando dijo que había avanzado solo. “Dimos un paso difícil, porque lo dimos solo, sin partidos, sin politiqueros, sin pasteles, sin buses y sin los de siempre que también han sido derrotados en este día histórico”, aseguró. Pero los hechos en esa ciudad muestran una historia distinta. Aunque no ha sido en un evento oficial, el respaldo del clan Char a la candidatura de “El Tigre” ha sido de frente y sin asco. Es más, los vínculos jurídicos y los contratos estatales permiten ver una conexión más profunda entre De la Espriella y la familia que domina la política barranquillera.

Abelardo de la Espriella celebró su victoria en la primera vuelta presidencial en el malecón de Barranquilla
Antes de la primera vuelta, en Barranquilla ya habían aparecido pasacalles y afiches con la frase “El Tigre está a otro nivel”, una consigna que sectores políticos locales asocian fácilmente con el plan de gobierno de Char denominado “Barranquilla está a otro nivel”. La coincidencia reforzó las preguntas sobre el papel del charismo y de sectores de Cambio Radical en una campaña que insiste en presentarse como independiente, pero que tras bambalinas tiene a los de siempre con una billetera jugosa.

Afiches y pasacalles de la campaña de Abelardo de la Espriella en la ciudad de Barranquilla, usando el slogan de la alcaldía de Alejandro Char.
Otra señal de esa alianza por debajo de la mesa fue el cierre de campaña realizado en el Malecón de Barranquilla, un espacio administrado por la Alcaldía. Según una fuente cercana a la administración distrital, ese acto terminó de sellar la alianza. “El Malecón es un santuario, esa vaina. Los únicos que prestan el Malecón son la Alcaldía. Quiere decir que la Alcaldía se lo permitió, de resto no hay forma. Para hacer algo allá tienes que pedirle permiso a la Alcaldía y no se lo dan a nadie. También se sabe que las empresas de Char empezaron a mover a sus empleados para votar por Abelardo”, le dijo la fuente a esta revista.
Un evento en el que habría existido un posible constreñimiento a los empleados públicos de Barranquilla, habría sucedido para el cierre de campaña del candidato De La Espriella que también se realizó en el Malecón. El evento que era público terminó siendo obligatorio para varios de los empleados de los Char. “Yo sé que las boletas las repartieron entre políticos afines a ellos, empleados de todas las dependencias de la alcaldía y empleados de Olímpica y sus empresas que tenían la obligación de ir de llevar personas”, aseguró la fuente. Pero no solo les exigieron llevar personas al evento, también, algunos funcionarios fueron obligados a conseguir hasta 100 votos para la primera vuelta presidencial.
Pero la relación entre De la Espriella y los Char no empezó en esta campaña presidencial. Lo que hoy aparece como respaldo político tiene antecedentes en una relación personal, jurídica y contractual que se remonta al menos a la década pasada.
El Tigre y el clan Char: una relación de vieja data
La cercanía entre Abelardo de la Espriella y el clan Char incluye vínculos jurídicos, empresariales y personales. Aunque no hay una fecha exacta sobre el momento en que se conocieron, ambas familias comparten vida social desde hace años. En su podcast Tertulias Defensor, en un episodio de 2024, De la Espriella describió a Fuad Char, patriarca del clan, como un emprendedor insignia que desde abajo construyó un imperio: “La historia de don Fuad es digna de una película, él es muy tímido, pero le he pedido los derechos para llevarla a la televisión. Es una historia impresionante”, mencionó el hoy candidato presidencial.
A esa relación personal se suma la defensa jurídica de Abelardo de la Espriella como abogado de la familia Char. Su principal cliente ha sido Alejandro Char, actual alcalde de Barranquilla, quien durante sus tres períodos como mandatario de la capital del Atlántico lo ha contratado como su defensor en más de cuarenta procesos, según el mismo abogado.

“Alejandro Char, próximo alcalde de Barranquilla, con su abogado Abelardo De La Espriella”, fue el trino que acompañó la foto.
En 2017, la entonces senadora Claudia López, durante un debate en el Congreso sobre corrupción, se refirió a la existencia de 21 procesos penales abiertos contra Alejandro Char que, según ella, no avanzaban. En su intervención, López afirmó que Cambio Radical tenía “fiscal de bolsillo”, en referencia a Néstor Humberto Martínez, y sostuvo que desde la Fiscalía se habrían obstruido investigaciones contra el entonces alcalde de Barranquilla para beneficiar intereses políticos de esa coalición.
“Gustavo Moreno —condenado fiscal anticorrupción— pidió los 21 procesos, se los quitó a la fiscal Olga Tristancho, los acumuló y se los pasó a otro fiscal; reasignados los procesos, vuelve a empezar la investigación”, señaló López como el modus operandi para que las investigaciones no avanzaran.
El 20 de octubre de 2017, días después de esas denuncias, Abelardo de la Espriella salió a defender a su cliente y calificó de “falaz” lo dicho por López. Lo hizo en un comunicado de prensa en el que aseguró que Char solo tenía una investigación abierta en la Fiscalía. “Hay otras 21 investigaciones que al determinarse que carecían de sustento judicial alguno, fueron archivadas, como consecuencia de la gestión de la Fiscalía General de la Nación”, se lee en el comunicado del abogado.
Más adelante, De la Espriella puntualizó que los enemigos de Alejandro Char habían “manipulado la justicia” para promover investigaciones penales en su contra. “El doctor Char ha estado presto a aclarar todas y cada una de sus actuaciones, las cuales han sido diáfanas, realidad que se confirma con la excelente calificación que sobre su gestión ha hecho el pueblo barranquillero, enalteciéndolo como el alcalde con la mayor popularidad de todo nuestro país”, dijo entonces.
Casi 10 años después, ese discurso de defensa pública reaparece en medio de una campaña presidencial en la que De la Espriella recibió el apoyo directo del Clan Char, incluso, el propio Alejandro mostró su voto el pasado 31 de mayo en el que exhibió que su candidato era su abogado.
La corrupción en el megatanque: la investigación más avanzada contra Char
Como lo ha documentado RAYA, el caso judicial que más enreda a Alejandro Char permanece en la Fiscalía inmóvil desde hace varios años. Las pruebas pendientes por practicarse, como el llamado a testimoniar de Héctor Amaris, alias “El Oso Yogui”, se ha quedado en promesas del ente investigador y del propio “Oso” que había prometido, en una carta pública de febrero de 2025, contar toda la verdad sobre su papel presuntamente corruptor al lado de Char. Según documentos y testimonios revisados por esta revista, en el expediente del megatanque hay señalamientos sobre presuntas coimas y desvíos de recursos públicos. Testigos del caso han asegurado que Char habría destinado estos dineros para financiar gastos de campaña electoral que lo llevaron a su segunda alcaldía.
En diciembre del año pasado, la Fiscalía General devolvió el expediente desde Bogotá a Barranquilla, ciudad donde Char es alcalde. RAYA le preguntó a la Fiscalía por la razón de ese traslado. La respuesta fue que con el cambio de oficina se le estaba dando mayor relevancia al caso “al quedar en manos de una fiscal de mayor jerarquía”.
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Reaparece el "oso Yogui" en Barranquilla.” Reel de la Revista RAYA sobre el expediente del megatanque.
Sin embargo, eso no ha ocurrido. El pasado 14 de abril, Luis Enrique Guzmán Chams, principal testigo del caso, quien ha sido perseguido a tiros por sicarios en Barranquilla y no cuenta con protección del Estado, le solicitó al nuevo fiscal una diligencia de interrogatorio “con el fin de aportar información relevante y elementos materiales probatorios sobre nuevos hechos de corrupción que vinculan a servidores públicos y particulares que de manera irregular celebraron contratos entre la alcaldía distrital de Barranquilla y el suscrito”. Dos meses después, Guzmán Chams sigue esperando la llamada de la Fiscalía para ampliar su declaración y develar otros casos de corrupción del que él ha sido testigo.
Es más, ese testigo contra el clan Char, alias “El Oso Yogui”, es socio del abogado De La Espriella en un restaurante en Miami (Estados Unidos), aseguró La Silla Vacía.

Solicitud de Luis Enrique Guzmán a la Fiscalía para una diligencia de interrogatorio con el fin de aportar información relevante en casado relacionados con el clan Char.
De la Espriella no solo ha sido abogado de Alejandro Char, también ha defendido a otras personas relacionadas con el clan. Uno de los casos más conocidos es el de Manuel, Miguel y Guido Nule, empresarios condenados por el carrusel de la contratación en Bogotá. La conexión con los Char está en que Alejandro está casado con Katia Nule, hermana de Guido, por lo que el caso también tocaba el entorno familiar del alcalde de Barranquilla.
El carrusel de la contratación se destapó en 2011 y desde entonces De la Espriella asumió la representación legal de los primos Nule, a quienes calificó como los responsables de “destapar” la corrupción. “Los Nule siguen presos y sometidos a sinnúmero de juicios, creo que les incumplieron, debían estar afuera desde hace tiempo porque fueron ellos quienes destaparon al Carrusel de la Contratación de la ciudad de Bogotá”, aseguró el hoy candidato en una entrevista con El Colombiano en 2014.
La alianza entre el clan Char y De La Espriella no solo ha sido a través de la defensa jurídica y en la campaña política a la presidencia; sino también, existe un capítulo contractual con la alcaldía de Barranquilla, principalmente, que contradice otro de los argumentos centrales de la campaña de “El Tigre”: que nunca ha vivido de los recursos públicos.
Los contratos de “El Tigre” con el Estado
Además de presentarse como un candidato ajeno a las estructuras políticas tradicionales, De la Espriella ha usado otro argumento para impulsar su campaña: que nunca “ha vivido de la teta del Estado”, es decir, que ni él ni sus empresas han recibido dineros públicos. Esa fue una referencia que usó el día que ganó la primera vuelta, cuando se comparó con el candidato Iván Cepeda.
“Vamos a ver si prefieren a alguien diferente al que no ha hecho nada diferente a vivir de la teta del Estado por 20 años”, dijo, en referencia a su supuesta independencia frente a los recursos públicos. Sin embargo, en el portal público de contratación llamado SECOP aparecen al menos doce contratos de su firma de abogados De la Espriella Lawyers con diferentes entidades del Estado entre 2018 y 2026.
Dos de esos fueron con la Alcaldía de Barranquilla y se firmaron durante el tercer período de Alejandro Char. Ambos tienen como objeto la prestación de servicios profesionales de asesoría “para ejercer la defensa judicial y extrajudicial del distrito de Barranquilla ante los distintos despachos judiciales y administrativos”.
Uno fue firmado el 23 de enero de este año por un valor de 357 millones de pesos. Su vigencia va hasta el 22 de julio próximo, es decir, se ejecutó durante la campaña presidencial. El segundo contrato fue de mayor valor: 595 millones de pesos. Duró seis meses y finalizó el 31 de diciembre de 2025. También fue suscrito en época electoral.

Pago de la alcaldía de Barranquilla a la empresa De la Espriella Lawyers por 50 millones de pesos en marzo de 2026.
Cuestión Pública también rastreó los doce contratos que De la Espriella Lawyers ha firmado con entidades públicas y encontró que en 2018, durante el gobierno de Iván Duque, obtuvo uno con el Fondo de Adaptación por 600 millones de pesos. Según ese medio, el objeto era prestar “servicios profesionales de asesoría jurídica para la atención de casos de los sectores Vivienda y Educación en los que sea parte”. Se firmó el 26 de enero de 2018 y finalizó en abril de 2019.
En la lista también se destacan tres contratos con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) por un valor cercano a los 560 millones de pesos, cuyo objetivo era orientar jurídicamente a la dirección general.
El aterrizaje de la maquinaria de Char a la campaña de “El Tigre”
El vínculo con el clan Char también tiene una dimensión electoral. Después de las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo, Fuad Char, el patriarca, convocó a congresistas, alcaldes y miembros del partido Cambio Radical a Barranquilla y los llamó a apoyar a De la Espriella bajo la premisa de “costeño vota costeño”. “Después del domingo 8 de marzo tenemos que estar trabajando para elegir al presidente de la República. Por ahí hay un candidato costeño, que a pesar de que está solito, que no tiene partido político, lo queremos apoyar”, dijo Fuad Char en un video compartido en redes sociales.
Las palabras del llamado patriarca fueron una señal temprana de lo que vendría. El 31 de mayo tras la primera vuelta presidencial así quedó demostrado: De La Espriella ganó a nivel nacional y fue segundo en el Caribe. La disputa por esos votos del Caribe entre los dos candidatos seguro será determinante para dar el ganador en segunda vuelta.
Después de la primera vuelta, lo que en Barranquilla venía ocurriendo con bajo perfil se convirtió en una alineación más abierta de sectores tradicionales alrededor de De la Espriella. Una vez concluyó la jornada electoral del 31 de mayo, el Centro Democrático, encabezado por el expresidente Álvaro Uribe, invitó a sus partidarios a votar por él. “Ganó el Dr. Abelardo De La Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia”, escribió Uribe en su cuenta de X. Un día después, el Partido Conservador también se subió al barco.
Faltan dos semanas largas para la segunda vuelta y ya se sabe que los partidos tradicionales de derecha y extrema derecha han aterrizado en su campaña. Algunos de manera pública y otros tras bambalinas, pues “El Tigre” pretende seguir con una consigna que más bien está quedando al descubierto es su estrategia: rodearse de los de siempre, pero decir que está solo con los “nunca”.
