Sindicatos de Cerrejón denunciaron ante el Ministerio del Trabajo presunta propaganda política a favor del candidato Abelardo de la Espriella dentro de la multinacional carbonera, además de mensajes de supervisores como “no patees la lonchera” y llamados a “defender la minería en las urnas”. La entidad ordenó una medida de protección preventiva, en medio de nuevas denuncias sobre empresas que usan la supuesta defensa del empleo como presión electoral.
Por: Unidad Investigativa Revista RAYA
Una visita de inspección del Ministerio del Trabajo a las instalaciones de Carbones del Cerrejón, la filial de la multinacional Glencore que opera la mayor mina de carbón a cielo abierto del mundo en La Guajira, respondió a una denuncia sindical por propaganda política del candidato presidencial Abelardo de la Espriella en el sector residencial de la compañía. El hallazgo se produjo el pasado 28 de mayo y desencadenó una medida de protección preventiva contra la empresa por posible constreñimiento electoral a sus trabajadores.
La denuncia fue hecha por integrantes de los sindicatos de la compañía, Sintracarbón, Sintracerrejón y F23, quienes señalaron que habían reportado la irregularidad al director de relacionamiento laboral de la compañía, Roger Aguirre, quien les indicó que la publicidad política estaba en “un área residencial y no operativa”.
Los trabajadores también denunciaron “otros hechos como carros con publicidad de dicho candidato antes del 16 de marzo, los cuales estaban parqueados con afiches. En ese momento [Roger Aguirre] aceptó y se solicitó a los trabajadores que quitaran la publicidad de los carros”.
Pero este no habría sido el único hecho posible de constreñimiento denunciado por los sindicatos dentro de la compañía. Según quedó consignado en el acta, trabajadores también reportaron que se habría difundido publicidad en sus redes sociales. “Así mismo, hoy en las historias de varios trabajadores claramente entendemos su libertad de identificarse políticamente con un candidato, pero vemos fotos en las instalaciones de la empresa con gorras con un tigre alusivas a Abelardo de la Espriella; así mismo, coloco hoy en conocimiento la de un supervisor que detalla en la imagen a siete (7) trabajadores con cascos y camisas de cerrejón con la frase “No patees la lonchera” e identificando áreas como “en el Departamento de Mantenimiento estamos con el tigre”, “flota de palas eléctricas y taladros con el tigre”.
Los trabajadores habrían sido obligados a asistir a charlas en donde se les indicó que debían cuidar su trabajo y votar por candidatos que defienden la minería, según la denuncia sindical recogida durante la diligencia del Ministerio del Trabajo. Así mismo, recibieron un KIT de publicidad de supuesto “orgullo minero” cuyo objetivo, según los sindicatos, era promover la idea de que la minería podría verse afectada con futuros cambios políticos.
Representantes de la compañía indicaron al Ministerio del Trabajo que “la empresa no acepta la propaganda política” y que “respecto al KIT, debemos informar que dicho kit no tiene contenido político alguno ni propaganda política alguna; simplemente hace parte de una campaña de orgullo minero”.
Los sindicatos también denunciaron que la emisora interna Radio Cerrejón, que se sintoniza en los camiones de la mina, ha sido utilizada para enlazar entrevistas con políticos opositores al gobierno, como Alfredo Deluque, y con el presidente de la Asociación Colombiana de Minería, Juan Camilo Nariño, quien ha hablado directamente a los trabajadores. Según la denuncia, el locutor de la emisora local “constantemente está hablando en contra del gobierno actual”.
Frente a estas denuncias, los representantes de la compañía admitieron ante el Ministerio que la emisora retransmite información de canales nacionales noticiosos y reconocieron que “en el momento que se transmite no se controla el contenido de esos noticieros”, lo cual abre la puerta a que se difunda propaganda política sin filtro alguno en un medio que sintonizan los trabajadores desde sus camiones.
Las empresas tienen prohibido hacer proselitismo electoral entre sus empleados y cualquier acto que busque presionarlos para que voten por determinados partidos o candidatos podría ser considerado como constreñimiento electoral, según la ley. Esa prohibición busca impedir que el poder patronal —el control sobre turnos, permisos, ascensos, sanciones o estabilidad laboral— se convierta en una herramienta para orientar el voto.
La prohibición de hacer, autorizar o tolerar propaganda política en los sitios de trabajo está consagrada en el numeral 6 del artículo 59 del Código Sustantivo del Trabajo. El Ministerio fundamentó su decisión advirtiendo que “la subordinación laboral no puede extenderse a las convicciones políticas, ideológicas o electorales del trabajador", pues ello “desconocería la dignidad humana, las libertades fundamentales y los principios democráticos que informan el Estado Social de Derecho”.
Es por esto que el Ministerio del Trabajo impuso una “medida de protección preventiva” sobre el Cerrejón: “Que, de la valoración preliminar de los hechos descritos, se advierte un riesgo actual de afectación no intervenida en cuanto a personal de manejo y confianza por parte del empleador CARBONES DEL CERREJON LIMITED, especialmente en cuanto al ARTÍCULO 59. PROHIBICIONES A LOS EMPLEADORES, numeral 6 “Hacer, autorizar, o tolerar propaganda política en los sitios de trabajo”, lo que hace procedente, en ejercicio de la función preventiva de la Inspección, adoptar una medida de protección preventiva con aplicación inmediata, sin perjuicio de las actuaciones administrativas a que haya lugar”.
La medida fue ordenada el 28 de mayo de 2026 por tres inspectores de Trabajo, con base en convenios de la OIT y el Código Sustantivo del Trabajo, y obliga a Carbones del Cerrejón a comunicar en un plazo de diez días hábiles a todos sus empleados la prohibición de hacer, autorizar o tolerar propaganda política en los sitios de trabajo, así como a socializar de nuevo su política de participación política. La empresa deberá remitir los soportes de cumplimiento al Ministerio. El Auto también protege expresamente a los sindicatos Sintracarbón, Sintracerrejón y F23, y advierte que el incumplimiento “podrá dar lugar a las actuaciones administrativas correspondientes”.

El Cerrejón es la compañía minera más grande del país y ha sido cuestionada por daños al medio ambiente y el desplazamiento forzado de comunidades indígenas Wayúu aledañas a su explotación en el sur de La Guajira. Por eso, las denuncias de posible presión política no ocurren en una empresa cualquiera, sino en un enclave extractivo que concentra empleo, poder territorial e influencia sobre la vida social de La Guajira.
El miedo al trabajo como mensaje electoral
El caso de Cerrejón no aparece aislado. RAYA también conoció denuncias de posible constreñimiento electoral en Pereira, en el marco del llamado “Proyecto Júpiter”, impulsado por el excanciller y antiguo estratega de Uribe, Jaime Bermúdez. Según denunció el sindicalista Carlos Mario Marín denunció en sus redes sociales el pasado 21 de mayo una empresa de la región habría convocado a sus trabajadores en un hotel del centro de la ciudad para impartir una “capacitación sobre los liderazgos nocivos e inconvenientes para Colombia”, una fórmula similar a la usada por Bermúdez para promover su proyecto.
RAYA constató que la reunión habría tenido lugar en el Hotel Cafeira, en el centro de Pereira, y que fue organizada por la empresa de giros y apuestas Apostar S.A., una de las más grandes de la región. La compañía ha publicado en sus redes sociales mensajes ambiguos que llaman a sus trabajadores a “cuidar” su trabajo en el contexto electoral, en la misma línea de propagandas con carga proselitista enmarcadas en el “Proyecto Júpiter” y denunciadas por el programa Señal Investigativa.
