Cada vez son más los líderes políticos demócratas que rechazan la injerencia del presidente Donald Trump y sus aliados en las elecciones presidenciales de Colombia. A una semana de la segunda vuelta, Trump suma varios mensajes en favor del ultraderechista Abelardo de la Espriella. Entre los 20 congresistas estadounidenses que firmaron el nuevo comunicado están Gregory Meeks, demócrata de mayor rango en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, y Joaquín Castro, líder demócrata de la Subcomisión de Asuntos del Hemisferio Occidental. A ese rechazo se suma, desde otra carta, un grupo de europarlamentarios que denunció el intento de “interferir en el proceso democrático de Colombia”.
Por: David González M.
Aumenta la preocupación de bloques demócratas de Estados Unidos y Europa frente a la injerencia y los ataques contra los procesos democráticos en Colombia. Veinte congresistas demócratas de Estados Unidos y un grupo de europarlamentarios rechazaron, en cartas separadas, la injerencia del presidente Donald Trump en las elecciones presidenciales colombianas, al calificar su respaldo público al candidato Abelardo de la Espriella como una violación directa a la soberanía del pueblo colombiano.
Entre los nuevos firmantes de este comunicado figuran líderes clave del ala progresista del Partido Demócrata: Gregory W. Meeks, de Nueva York, demócrata de mayor rango de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara; Joaquín Castro, de Texas, quien encabeza por los demócratas la Subcomisión de Asuntos del Hemisferio Occidental; y Pramila Jayapal, de Washington, presidenta del Caucus Progresista del Congreso, entre otros representantes.
En el texto, los congresistas califican las acciones de Trump —y las de otros miembros del Congreso que han respaldado al candidato de ultraderecha y ciudadano estadounidense Abelardo de la Espriella— como perjudiciales para los derechos democráticos del pueblo colombiano, un insulto a su soberanía e integridad, y “totalmente inconsistentes con los principios estadounidenses de larga data de no injerencia en elecciones extranjeras”. En el comunicado, liderado por el representante demócrata Jim McGovern, además señalan:
“Consideramos que las acciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y de otros miembros del Congreso para respaldar, defender o de cualquier otra manera inclinar la balanza a favor de un candidato en particular son perjudiciales para los derechos democráticos del pueblo colombiano, un insulto a su soberanía e integridad, (...) El futuro de Colombia debe ser decidido por el pueblo colombiano, no por políticos estadounidenses con su propia agenda.”
Los congresistas hacen referencia a parlamentarios MAGA que han tenido un papel abierto de injerencia en el proceso electoral colombiano. Es el caso del republicano por Ohio Bernie Moreno, con raíces y negocios familiares millonarios en Colombia, quien no solo advirtió que podría intervenir políticamente si el candidato que apoya no ganaba, sino que además fungió como observador internacional en los comicios de primera vuelta. Otra figura que ha hablado abiertamente de las elecciones en Colombia es la republicana María Elvira Salazar, congresista por Florida, de ascendencia cubana y candidata a la reelección, quien además ha recibido donaciones a su campaña por parte del hoy candidato presidencial Abelardo de la Espriella.
En RAYA hemos advertido sobre los conflictos de interés y el riesgo para la soberanía que plantea la doble ciudadanía de De la Espriella.También hemos analizado el posible cambio en la correlación de fuerzas en Washington tras las próximas elecciones de medio término, en noviembre, que podrían llevar a los demócratas a recuperar el control de una o de las dos cámaras, y el difícil laberinto político en el que quedaría un eventual gobierno del candidato de Trump en Colombia.
Además, el rechazo no se circunscribe al Capitolio. Desde Bruselas, un grupo de europarlamentarios —entre ellos integrantes del grupo de La Izquierda y del grupo de Los Verdes— dirigió el 5 de junio una carta formal a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la alta representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, en la que denuncian el intento de “interferir en el proceso democrático de Colombia”.
La misiva, firmada entre otros por Irene Montero, Rima Hassan e Ilaria Salis, llama a la Unión Europea a rechazar cualquier intento —político, diplomático, económico o retórico— de socavar la legitimidad de las instituciones electorales colombianas y a reafirmar su compromiso con la libre determinación de los pueblos. En la carta afirman: “En un momento en que Colombia sigue enfrentando desafíos estructurales relacionados con la violencia, la desigualdad y la plena implementación del Acuerdo de Paz, cualquier intento externo de influir en el resultado de sus elecciones corre el riesgo de desestabilizar aún más un contexto ya de por sí frágil. La comunidad internacional debe apoyar a las instituciones democráticas, no interferir en ellas”.
La presión internacional tiene como detonante directo las declaraciones públicas de Trump, en las que ofreció su “apoyo completo y total” a De la Espriella y describió a su oponente como un “marxista de izquierda radical”, advirtiendo que el resultado de los comicios sería determinante para el futuro de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Esas declaraciones se dan, además, en un contexto peligroso de avance de fuerzas políticas antisoberanas en la región bajo la doctrina Donroe. También ocurren en un momento histórico de cambios profundos en el orden geopolítico global, en el que una nación que juegue mal sus cartas puede quedar en una situación más que frágil.
