La detención de la excandidata presidencial Luisa González por presunto lavado de activos, a pocas semanas de las elecciones locales en Ecuador, vuelve a poner en cuestión la independencia de la justicia y las garantías de participación política de la oposición. Sonia Vera, abogada y defensora internacional del exvicepresidente Jorge Glas, denuncia que el gobierno de Daniel Noboa utiliza las instituciones judiciales y electorales para sacar a sus adversarios de la competencia política por medio de allanamientos, proscripciones y procesos penales. Desde Bélgica explica por qué considera que Ecuador vive bajo una dictadura.
Por: David González M.
El pasado jueves 22 de octubre, Ecuador amaneció con otra noticia que retrata la persecución del gobierno de Daniel Noboa a la oposición: su rival en las pasadas elecciones, la excandidata presidencial Luisa González, fue detenida en la provincia de Manabí. En medio de estos hechos y de las crecientes denuncias de torturas en la cárcel contra el exvicepresidente Jorge Glas, medios internacionales dicen que Ecuador bajo el gobierno de Noboa ya no puede ser llamado un paìs democratico.
González, quien buscaba la Prefectura de Manabí en las elecciones seccionales del próximo 29 de noviembre, fue allanada y enfrenta una orden de detención en una investigación previa por presunto lavado de activos. El hecho se suma al bloqueo a su candidatura que fue rechazada definitivamente por el Tribunal Contencioso Electoral el 12 de septiembre pasado.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió en agosto pasado sobre decisiones que afectaban la participación electoral de varias organizaciones políticas, incluida la suspensión de Revolución Ciudadana, y pidió garantizar una competencia plural.
Según encuestas recientes, la desaprobación de Noboa supera el 50 % y algunas lo ubican en una desaprobación cercana al 75%. Su deriva autoritaria ha llevado a que el índice del medio liberal The Economist clasifique a Ecuador como un régimen híbrido: autoritario, con algunos visos de formas democráticas.
Sonia Vera, abogada especialista en litigio estratégico internacional, desde el exilio en Bélgica, conversó con RAYA sobre la persecución a Luisa González y la criminalización de la izquierda ecuatoriana. Vera califica al actual gobierno de su país como “una dictadura” y acusa a Noboa de encarcelar a sus adversarios para ganar las elecciones en momentos que está siendo cuestionado por la crisis de energía y en las fallidas políticas de seguridad. Para ella, lo ocurrido a González es solo un eslabón más en la cadena de abusos autoritarios que vive su país.
RAYA: ¿Cómo interpreta el allanamiento contra Luisa González? ¿Es la continuación de operaciones de lawfare contra la oposición?
Sonia Vera: Estamos en investigación previa, entonces se supone que todo este tema es reservado. Yo tengo comunicación con el abogado de Luisa. Existe una orden de detención para que los llamen a la audiencia de formulación de cargos. Estamos esperando a ver cuándo se va a hacer la audiencia. Pero no tenemos buenas expectativas porque deberían haberla llevado a Quito para que se presente en la audiencia de formulación de cargos, pero lo que han hecho es dejarla en el Modelo, que es la comandancia, y ahí supuestamente la van a hacer comparecer a la audiencia de formulación de cargos vía telemática.
Entonces, nosotros sospechamos que la quieren mandar a la cárcel de máxima seguridad de mujeres, La Roca, que es la cárcel donde se violan todos los derechos humanos. Es terrible la situación carcelaria en el Ecuador. Entonces, básicamente estamos a la espera de ver qué es lo que está ocurriendo. No es la primera vez que la allanan, es la segunda vez, pero la primera vez no le dieron ninguna medida restrictiva. Y ahora estamos esperando a tener respuestas y actuar ante el peor de los escenarios.
RAYA ¿De qué la acusan concretamente?
Sonia Vera: Supuestamente de un lavado de activos, pero es incongruente porque ella era candidata, no manejaba fondos. Entonces, no hay un asidero jurídico en esta acusación de parte de la fiscalía. Sabemos que todo esto es parte de la campaña electoral. Y en el gobierno del presidente Noboa se utiliza el punitivismo electoral: cuando hay campaña electoral, entonces empieza la persecución.
El caso de Luisa es la punta del iceberg, pero realmente ha habido otros candidatos que han sido llevados a la cárcel. Está el candidato a alcalde Aquiles Álvarez, que estaba presto para reelegirse, pero antes de que pudiera presentarse, lo encarcelaron. Están Vicko Villacís, alcalde de Esmeraldas, y otras dos autoridades. Muchas de ellas las han proscrito electoralmente para que no se puedan presentar. Entre ellos está el alcalde de Cuenca. Ayer hicieron un allanamiento al alcalde en funciones de Quito, que también está para la reelección.
Entonces es como que Noboa no tiene aceptación porque muchas de las encuestadoras lo ponen por menos del 20 %, y le vienen los apagones porque ha hecho una administración nefasta del parque hidroeléctrico y vienen irrefutablemente los apagones. Entonces, es parte del show mediático para evitar que la gente le reclame el hecho de que empecemos a tener cortes de luz. A todo el sector empresarial les ha hecho cortes de energía, y hasta donde sabemos el parque hidroeléctrico lo está forzando a toda máquina, están bajo la cuota mínima, y si no hace cortes de energía, pues se van a terminar averiando todo el parque hidroeléctrico.
Estamos en eso frente también al hecho de que proscribió a la Revolución Ciudadana. La Revolución Ciudadana no puede postularse. La proscribieron; la suspendieron durante nueve meses por una investigación reservada. No ha habido forma de que la Revolución Ciudadana sepa de qué se la está acusando. Entonces, prácticamente estamos en una dictadura.
RAYA: Usted habla de dictadura. Y ya vimos hasta dónde llegó el caso de Glas: ¿hay hoy una justicia independiente en Ecuador o Noboa ha cooptado las instituciones del Estado?
Sonia Vera: Esto empezó en el año 2018, cuando se dio la ruptura entre Rafael Correa y Lenín Moreno. Lenín Moreno abandonó el proyecto político que lo llevó a la presidencia y empezó a perseguir a todos sus compañeros de fórmula, a todos los exfuncionarios. Hubo una verdadera cacería de brujas, y esto se ha ido incrementando con el pasar de los años, pero creo que en este momento estamos viviendo la persecución más brutal que pudimos haber sufrido durante todos estos años.
Ahora es mucho más acérrima. Ya no es solamente la Revolución Ciudadana, son otros candidatos, es toda la oposición. Entonces, tenemos al movimiento indígena, acusado de terrorismo. Les congelan las cuentas a los activistas ambientales, a los activistas sociales; cogen preso a Raimundo y todo el mundo, a cualquiera que sea oposición a Daniel Noboa.
Estamos viviendo una verdadera dictadura. Se tomaron tres de las cinco funciones del Estado. Tienen tomado el Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Contencioso Electoral, la Fiscalía General del Estado, la Procuraduría, todas las autoridades de control.
Prácticamente estamos en una cancha inclinada, con el árbitro comprado, la pelota comprada, y yo no tengo ninguna esperanza de que las elecciones seccionales que se van a desarrollar en noviembre sean transparentes. Prácticamente lo que está haciendo es dejar el tablero sin contendores polìticos. Como sabe que no puede ganar compitiendo con reglas claras y con transparencia, pues a todos los que pueden ganar los saca del tablero electoral.
Eso pasó con Luisa. Luisa estaba postulando para ser prefecta de Manabí, la provincia de donde ella viene, y yo también soy manabita, y Luisa prácticamente se dormía, no hacía campaña y ganaba. Ya, entonces no la dejaron inscribirse. Primero, el Partido de la Revolución Ciudadana, que era su partido de origen, no pudo inscribir candidatos porque estaba suspendido. La acogió otro movimiento y le anularon la candidatura. Ahora, después, quisieron poner otro candidato de Manabí con Alianza a la Revolución Ciudadana, que es afín a la Revolución Ciudadana, y también le anularon la inscripción. Entonces, prácticamente quieren competir solos.
El alcalde de Quito es lo mismo: está primero en las encuestas y ayer lo allanaron, lo quieren meter en temas de lavado de activos, de desfalco de las arcas públicas. Realmente estamos en una dictadura, es realmente terrible.
RAYA: ¿Le ha servido a Noboa su política de seguridad y su guerra contra el crimen organizado?
Sonia Vera: Yo creo que las personas en el Ecuador ya están desencantadas, porque primero llegó con su superplan Fénix (De seguridad), que era reservado y nadie lo podía saber, y subió el IVA para poder dar más dinero de seguridad, y somos el primer país; creo que somos el segundo país más violento del mundo. Las ciudades ecuatorianas están en el ranking de las ciudades más violentas. Creo que estamos debajo de Haití, solamente en cuanto a peligrosidad. Las cifras de asesinatos, de muertes violentas, han subido exponencialmente. Estamos en una crisis endémica.
La situación en el Ecuador es realmente devastadora y no le ha servido, porque él quería vender la imagen de mano dura, tipo Bukele, pero este es un Bukele de Temu. Al final no tiene resultados.
RAYA: ¿Con qué apoyos y alianzas logró Noboa tomarse los poderes en Ecuador? No creo que lo haya hecho solo.
Sonia Vera: Realmente, con funcionarios de autoridad que prácticamente vinieron desde el trujillato, desde Lenín Moreno, todos anticorreístas. Entonces, el eslogan de Lenín Moreno siempre fue descorreizar el Ecuador. Luego llegó Guillermo Lasso, que estuvo solo apenas dos años, que tuvo el problema del caso Gran Padrino, que está vinculado con la mafia albanesa; llamó a muerte cruzada, se convocaron elecciones, mataron a Villavicencio y entra Daniel Noboa.
La viuda de Villavicencio dijo que ellos estuvieron en contubernio para el asesinato de su esposo. La viuda de Fernando lo dice, repito lo que ella dice, que ellos tuvieron un pacto para beneficiarse de la muerte de él. Ellos no tenían mayoría en la Asamblea. Entonces, al no tener mayoría en la Asamblea, una vez que entraron, empezaron a comprar a los candidatos a asambleístas de las otras tendencias. A los nuestros: cinco u ocho de la Revolución Ciudadana, los empezaron a perseguir y, si no votaban por ellos, te perseguían judicialmente.
Inclusive la Corte Constitucional les bloqueó varias intentonas legislativas porque estas leyes eran inconstitucionales. Y ahí Noboa salió en contra de la Corte Constitucional, quería quitarle competencia y hacer una sola sala. Hubo muchos pronunciamientos internacionales defendiendo a la Corte Constitucional. Ahora, tenemos un Tribunal Contencioso Electoral prorrogado, un Consejo Nacional Electoral prorrogado, un fiscal general del Estado puesto. Correspondía hacer un concurso que no han hecho. Entonces, vivimos prácticamente en una dictadura. Solamente que hay una simulación de instituciones, pero toda la institucionalidad está totalmente cooptada por el Ejecutivo, y esa es la realidad que se vive en el Ecuador.
RAYA: Noboa asegura que hay una red de lavado detrás de Luisa González que involucra también al expresidente Petro. ¿Qué responde?
Sonia Vera: Eso es falso. No creo para nada en ninguna de las acusaciones que hace Daniel Noboa. Esta no es la primera; la otra vez también acusaba a la Revolución Ciudadana del Cártel de los Soles. Ya se le acabó el cuento, ya que no existía el Cártel de los Soles. Entonces, él no tiene pruebas, él es fiscal, juez y verdugo. No es la primera vez que lanza acusaciones que no tienen asidero jurídico. Luego se ve que todo fue fraguado. Entonces, si él tiene realmente pruebas, que presente sus pruebas al gobierno colombiano. ¿Por qué no lo hace?
RAYA: ¿Qué le queda a Luisa González y a la oposición para responder en un tablero tan desbalanceado?
Sonia Vera: Personalmente creo que hay que resistir de todas las maneras posibles. Creo que la historia nos ha enseñado que solamente la resistencia logra que luego las aguas lleguen a su cauce. Hay que resistir, activar todos los mecanismos internacionales. Es difícil por la coyuntura global, sobre todo por todo el ataque que se le está haciendo al derecho internacional público. Luisa tendrá que defenderse y, a nivel interno, agotar todas las vías y llegar a nivel internacional; es lo que creo.
Creo también que la resistencia social es muy importante. La gente está cansada, la gente no tiene esperanzas en este gobierno, pero yo creo que hay que llegar a resistencia formal. Eso es lo que considero: tomarse las calles y protestar pacíficamente. Va a ser la única forma en la que realmente las cosas lleguen a fin. La gente está harta, y debería plasmarlo de alguna manera.
