cultura

RAYUELA

La periodista Karen Hao, autora de El imperio de la IA (2025), afirma que la expansión de la inteligencia artificial generativa reproduce lógicas extractivas: apropiación masiva de datos, concentración de conocimiento y presión contra regulaciones, mientras externaliza costos laborales y ambientales, especialmente en el Sur Global. RAYA la entrevistó para hablar de por qué considera a empresas como OpenAI, creadora del ChatGPT, unos “imperios modernos” y sobre qué políticas permitirían poner la tecnología al servicio de derechos y del bien común.

Por: Juan Sebastián Lozano

En El imperio de la IA, la periodista Karen Hao narra la historia de OpenAI, la empresa que lanzó la inteligencia artificial generativa al mundo —con su modelo estrella, ChatGPT— y que, según ella, no beneficia a la humanidad, sino que se expandió a una velocidad difícil de controlar. Este sistema está dañando a gran parte de la población: desplaza empleos —el World Economic Forum proyecta que la IA eliminará 92 millones de empleos para 2030, aunque creará 170 millones nuevos; el saldo neto sería positivo, pero con fuertes tensiones en la transición laboral y los derechos de los trabajadores—, agrava el impacto ambiental y acelera los peores defectos del capitalismo, como la extracción indiscriminada de recursos naturales y humanos en busca de lucro.

El libro, como una lección magistral de periodismo, combina varios géneros: periodismo científico divulgativo que explica el funcionamiento de la IAG y reconstruye las decisiones  de quienes la controlan; perfiles de personajes —especialmente Sam Altman y sus aliados— que muestran la concentración de poder detrás de la industria; y crónicas de viaje por países del Sur Global, como Colombia y Kenia, donde expone el desastre humano y ambiental dejado por el enfoque de Silicon Valley: trabajadores explotados y precarizados que anotan datos para ChatGPT y otros modelos (como Grok y  Gemini), y son tratados como  mano de obra desechable, junto al gasto masivo de agua y recursos en los centros de datos.

Pero va más allá: en este libro extenso  y necesario para entender el presente, también ofrece reflexiones profundas sobre las consecuencias de que estas empresas se expandan sin regulaciones, las vías de resistencia y las formas en que podríamos construir una inteligencia artificial que realmente beneficie a la humanidad.

Karen Hao es una periodista galardonada especializada en los impactos sociales de la IA. Copresenta el podcast The Interface de la BBC, colabora con The Atlantic y More Perfect Union, y cocreó la serie AI Spotlight del Pulitzer Center, que ha capacitado a miles de periodistas en cobertura de IA. Fue reportera en el Wall Street Journal y editora sénior de IA en MIT Technology Review. Entre sus reconocimientos destacan el American National Magazine Award (sub-30 años), el American Humanist Media Award y la distinción TIME100 AI. Es egresada de ingeniería mecánica del MIT.

¿Por qué afirma que OpenAI y las demás grandes empresas de IA funcionan como imperios?

Lo primero es que necesitamos una analogía para ayudar al público general a entender que estas compañías no son solo negocios que venden productos y servicios. Esa visión simplifica demasiado la escala y la capacidad real de estas organizaciones.

En mi libro detallo cuatro paralelos entre los imperios de la IA y los imperios históricos. El primero es que reclaman recursos que no les pertenecen, como los datos de individuos privados y la propiedad intelectual de artistas, escritores y creadores. El segundo es que explotan una cantidad extraordinaria de trabajo: pagan muy poco o nada a muchos trabajadores contratados, a menudo en el Sur Global, que generan un valor significativo para estas empresas. También explotan a los trabajadores cuyos empleos desaparecen cuando se despliegan sus tecnologías. El tercero es que los imperios siempre monopolizan la producción de conocimiento. Las empresas de IA contratan a la mayoría de los investigadores en inteligencia artificial del mundo y luego censuran la investigación que pueden producir. Si la mayoría de los científicos del clima fueran pagados por compañías de combustibles fósiles, no tendríamos una imagen precisa de la crisis climática; de la misma forma, no obtenemos una imagen precisa de las limitaciones y capacidades reales de las tecnologías de IA. El último paralelo es que estas empresas se presentan como en una misión civilizadora para traer progreso y modernidad a la humanidad, exactamente como lo hacían los imperios históricos. Afirman que si pierden la carrera ante el "imperio malvado" —la IA de los países rivales de Estados Unidos— la humanidad descenderá al infierno.

Cuando Google surgió en Silicon Valley, muchos pensamos que internet democratizaría el conocimiento y potenciaría la libertad de expresión —y en parte lo hizo—. Pero el afán de lucro de estas empresas terminó generando más daños que beneficios: extracción masiva de datos, mayor desigualdad, etc. ¿Es el problema el sistema capitalista? ¿Era inevitable que terminaran así?

No creo que fuera inevitable. Hay algo de culpa en el capitalismo, pero no es el problema completo. Europa también practica el capitalismo, pero equilibrado por una regulación estatal fuerte, por lo que sus empresas suelen ser actores más responsables que las estadounidenses. La razón por la que las compañías tecnológicas de EE. UU. pudieron hacer lo que quisieron, crecer hasta tamaños monopolísticos e imperiales, y dedicarse al capitalismo de vigilancia, la extracción y la explotación, es que el gobierno no impuso límites reales a su poder. Ahora estamos en un punto en que estas empresas son, en muchos casos, más poderosas que el propio gobierno. Cualquier intento de regularlas para frenar su poder se ha vuelto extremadamente difícil, porque pueden gastar más que cualquier otra entidad para cabildear y erosionar las regulaciones.

¿Cómo ve el uso que algunos gobiernos hacen hoy de la IA para excluir población y ejercer lo que llaman “tecnofascismo”? Por ejemplo, el caso de ICE en Estados Unidos. 

En EE. UU., la historia más importante ahora es la alianza entre Washington y Silicon Valley, y cómo Silicon Valley apoya a la administración Trump en la vigilancia de ciudadanos, la violencia contra ellos y el avance del tecnofascismo. Esto tiene sentido si vemos a estas empresas como imperios: su ideología es expandirse y dominar. Se aliarán con quien les dé más recursos, capital, territorio y velocidad para dominar, y la administración Trump es ese aliado. Les permite cerrar acuerdos más rápido en distintas partes del mundo para obtener más terreno para data centers y más energía para alimentarlos. La administración Trump también tiene interés en aliarse con ellas, ya que ella misma es un imperio que busca expandirse, dominar y reconstruir el orden mundial estadounidense. Trump ha hablado literalmente de anexar territorios e invadir países, así que ve a estas empresas como herramientas para lograrlo. Como EE. UU. está modelando este comportamiento, otros países y regímenes del mundo están interesados en hacer lo mismo. Mientras esos regímenes ofrezcan algo a cambio de las herramientas tecnológicas, las empresas han demostrado que están dispuestas a asociarse con cualquiera.

Personas como Elon Musk y Sam Altman buscan lucro y poder económico, pero ¿cree que tienen intenciones más oscuras o planteamientos fascistas? 

Es difícil decirlo. Si te pones en los zapatos de estos multimillonarios tecnológicos, creo que genuinamente piensan que están haciendo algo bueno por el mundo. Por eso son tan peligrosos: no tienen la capacidad de autorreflexión para ver que sus acciones dañan a muchas personas. Ven cada acción como la moralmente correcta. Dirían que su ideología es benevolente: intentan mejorar el mundo, pero según su propia definición de "mejor". Musk ha demostrado que en su visión, dirigir todo él mismo haría el mundo mejor; cree sinceramente que es más competente, inteligente y capaz que los demás. Altman ha mostrado ideas similares: que merece ser una de las figuras principales con influencia sobre cientos de millones o miles de millones de personas porque es más competente y diseñaría un futuro más brillante.

¿Qué fue lo que más le impactó o le impresionó de las condiciones de trabajo y de vida en general de los trabajadores explotados en Kenia y en América Latina por las empresas de inteligencia artificial?

Lo que más me impactó es cómo repite la historia. Esto se conecta directamente con la idea de que estas empresas son imperios: todos los imperios han crecido rápidamente sin pagar a los trabajadores que contribuyen a su expansión. En el pasado, la esclavitud permitió esa expansión al tratar a las personas como máquinas y poseer sus cuerpos. Hoy vemos lo mismo con los trabajadores en Kenia y con Oskarina Fuentes, de quien escribo en Colombia: los tratan como máquinas. Todo su intelecto, su juicio y su capacidad para discernir entre grandes volúmenes de datos para entrenar modelos se valora solo como trabajo mecánico, pero no reciben una compensación ni un retorno comparable.

¿Qué pueden hacer países como Colombia para contrarrestar el poder de estas grandes empresas de IA y mitigar las consecuencias económicas que generan, como mayor desigualdad y precariedad laboral?

 Lo primero es que, hasta ahora, Colombia no ha aceptado que ninguna de estas empresas construya centros de datos masivos en el país. Es uno de los pocos en América Latina donde esto sigue siendo así, y recomendaría encarecidamente al gobierno colombiano que mantenga esa postura: no aceptar estos proyectos extractivistas en el territorio.

Además, como en cualquier país, se necesita mucha más alfabetización en IA. No me refiero a enseñar a usar herramientas de IA, sino a explicar cómo funciona realmente la IA, cuáles son sus impactos, cómo se construye y cómo pensar críticamente sobre ella. Esto permite que las personas decidan si quieren usarla de forma responsable o si prefieren no usarla en absoluto.

Colombia ya tiene una estrategia nacional de IA que, por lo que he leído en resúmenes, parece bastante buena en papel: se centra en preservar valores como la reducción de la desigualdad y la sostenibilidad, e invierte en tipos de IA que apoyen esos objetivos. Es una de las mejores estrategias nacionales que he visto, porque muchas naciones se apresuran a crear planes solo para construir grandes modelos de lenguaje como Silicon Valley o atraer centros de datos para tener un lugar en la cadena global de suministro de IA, sin pensar desde abajo qué tecnologías realmente beneficiarían a su población.

En un caso más extremo —aunque no tanto—, el gobierno no debería temer prohibir empresas y tecnologías si explotan a grandes sectores de la población. Por ejemplo, Brasil prohibió X porque su comportamiento no se alineaba con las regulaciones del gobierno brasileño. En Europa hay un gran debate sobre qué hacer con X, ya que su chatbot Grok ha generado pornografía infantil falsa, violando las leyes europeas, y dudan en prohibirlo. Colombia debería aprender de Brasil: implementar regulaciones fuertes y aplicar consecuencias reales, como prohibiciones, cuando se violen. El gobierno no debería tener miedo de hacerlo. 

En Colombia y en gran parte del mundo, muchos trabajadores son autónomos y están precarizados; hay una especie de “uberización” de la economía. Lo que muestra en el libro sobre las condiciones de los trabajadores explotados por las empresas de IA se parece bastante a lo que vivimos en general hoy. ¿Es pesimista respecto a esta tendencia o cree que la situación puede cambiar?

Es una gran pregunta. Los académicos han observado esto desde hace tiempo: la “uberización” del trabajo en la industria de la IA es un signo de tendencias económicas más amplias que afectarán a todo tipo de empleos, y en países con economías informales grandes ya ha sido así por mucho tiempo.

Me preocupa esta tendencia porque la “uberización” hace mucho más difícil que los trabajadores tengan derechos: les complica negociar salarios más altos, mejores beneficios, horarios consistentes o control sobre su equilibrio entre trabajo y vida. Cuando me preguntan cómo regular la IA, una de las cosas que digo es que no se trata solo de la tecnología: hay que fortalecer los derechos laborales. Eso en sí mismo es una forma de regular la IA. 

 Tenemos que repensar qué derechos laborales queremos preservar y codificarlos en legislación, para que haya un piso mínimo que impida que las presiones del mercado los erosionen o eliminen.

 ¿La inteligencia artificial está acelerando el desastre climático hasta el punto de que ya es irreversible? ¿O ve posible que surjan tecnologías de IA que realmente ayuden a detener o mitigar este desastre?

Los científicos del clima ya han dicho que hemos pasado ciertos puntos de inflexión en la crisis climática que son irreversibles, pero aún no hemos llegado a los más catastróficos, como el calentamiento de dos grados Celsius. Desde esa perspectiva, todavía no hemos alcanzado el desastre irreversible definitivo, y hay tiempo para actuar, pero debemos hacerlo muy rápido para evitarlo.

Sin embargo, la forma en que Silicon Valley desarrolla la IA actualmente nos acelera hacia ese punto irreversible, no nos aleja de él. Dicho esto, existen tecnologías de IA que no tienen nada que ver con lo que desarrollan OpenAI, Claude, Anthropic o Google y que sí ayudan a mitigar la crisis climática.

Suelo usar la analogía de que “IA” es como la palabra “transporte”: puede referirse desde una bicicleta hasta un cohete. Las bicicletas y los cohetes son formas muy diferentes de transporte, con costos y beneficios distintos. Lo que construyen OpenAI y estas empresas son los “cohetes” de la IA. Generalmente, no necesitamos cohetes para la mayoría de las necesidades de transporte; solo para un subconjunto muy pequeño. Usar un cohete para ir de Bogotá a Medellín no tendría sentido; para eso hay formas más especializadas y eficientes.

De la misma manera, no tiene sentido que todos usen IA generativa y modelos a gran escala para todo: es como usar cohetes para todo. Deberíamos movernos hacia las “bicicletas” de la IA: modelos más pequeños, eficientes y específicos para tareas. Son precisamente esas “bicicletas” las que tienen efectos positivos en revertir la crisis climática.

Hay una organización que menciono en el libro, Climate Change AI, una ONG que investiga precisamente esta intersección: cómo usar IA para mitigar la crisis climática. Todas las técnicas de IA que discuten son “bicicletas” de IA, no “cohetes”. Cuando las empresas dicen que debemos dejarlas seguir construyendo cohetes porque algún día resolverán el cambio climático, eso es una de las mayores piezas de desinformación que promueven: hablan de los beneficios de las bicicletas, pero venden cohetes. Es completamente deshonesto.

¿Cómo ve la política de desregulación de la IA por parte del gobierno de Trump? ¿Qué está ocasionando y qué podría ocasionar esta medida gubernamental?

La administración Trump no está regulando a estas empresas; no las está conteniendo, las está supercargando. La consecuencia es que se vuelven más poderosas a un ritmo más rápido que nunca, y como mencioné antes, ya son más poderosas que el gobierno en muchos aspectos. Básicamente, terminarían convirtiéndose en las entidades más poderosas del mundo, gobernando nuestras vidas como entidades tecnoautoritarias. No habría mecanismos para que nadie les dé retroalimentación, vote por sus líderes o las detenga. Podrían tomar cualquier decisión, apropiarse de cualquier recurso y destruir cualquier empleo sin freno. 

¿Cómo ve hoy la relación entre el periodismo y la inteligencia artificial?  

El tema recurrente en esta conversación es que hay muchos tipos diferentes de tecnologías de IA, y hay ciertas que sí son realmente beneficiosas para los periodistas. Por ejemplo, hace dos años hubo un artículo ganador del Pulitzer en The New York Times que analizó el número de bombas de 2000 libras lanzadas en Gaza. Usaron inteligencia artificial para eso, pero no ChatGPT: desarrollaron un modelo especializado, pequeño y específico para tareas, que analizaba imágenes satelitales y detectaba bombas de ese tipo. Así es como veo cualquier industria, no solo el periodismo: la gente asocia IA solo con estas empresas, pero podemos usar IA sin ellas. De hecho, muchas de las aplicaciones más beneficiosas de la IA no tienen nada que ver con lo que ofrecen estos imperios. 

El rol que deben asumir los periodistas ahora es, primero, recordar que como industria siempre hemos sido defensores de la democracia —para eso existimos— y cualquier decisión debe guiarse por esa brújula. En respuesta a la era de la IA, una de nuestras responsabilidades más importantes es cubrir la industria, hacerla rendir cuentas e investigar para asegurar que no haga cosas abusivas y dañinas en las sombras. Segundo, cualquier decisión sobre cuándo y cómo usar IA, y qué tipos, debe preguntarse: ¿esto fortalece la democracia o la debilita? Debilitar la democracia significa fortalecer estos imperios, que erosionan la democracia.

 ¿Qué aspectos positivos le ve a la inteligencia artificial generativa tal como funciona actualmente (ChatGPT, Grok, Claude, etc.)?

Diría que no creo que ninguna de estas empresas sea beneficiosa en absoluto. Pero en cuanto a la IA generativa en sí, hay modelos de código abierto que funcionan exactamente igual que ChatGPT, Claude y otros modelos cerrados. Si hablamos de las capacidades de los modelos generativos de código abierto, sí hay aplicaciones interesantes: permiten a periodistas hacer investigaciones más rápido, sintetizar grandes cantidades de información, analizar datos o extraer información de documentos. He visto casos muy interesantes de eso. Pero todo eso se puede hacer con versiones de código abierto, no con ChatGPT.

En cuanto a la economía, ¿existe actualmente una burbuja de la inteligencia artificial que, de estallar, tendría consecuencias dramáticas?

Sí, creo que hay una enorme burbuja y que habrá una corrección de mercado. Ya estamos viendo algo de turbulencia en los mercados este año. Estas empresas están sobrevaloradas y muy apalancadas: han tomado mucha deuda para sostener el avance de sus tecnologías. OpenAI, por ejemplo, comprometió 1.4 billones de dólares en deuda para construir data centers, y apenas superó los 20 mil millones en ingresos. Es una brecha enorme e inestable; ninguna empresa ha tenido algo así. Todas luchan por generar ingresos para cerrar esa brecha, y cuando los inversionistas pierdan la paciencia, vendrá la corrección, con enormes consecuencias globales. 

Ha dicho en varias ocasiones que es optimista respecto a la inteligencia artificial. En el libro habla de varias iniciativas de IA que benefician a comunidades y que tienen una perspectiva de beneficiar a la humanidad en general. 

Esto vuelve a lo que he mencionado: hay muchos tipos diferentes de IA. Lo que rechazo no es toda la IA, sino la forma específica en que estas empresas la desarrollan y operan como imperios. Pero hay ejemplos hermosos de IA desarrollada de manera completamente distinta: con consentimiento de las comunidades, con la intención de revertir inequidades históricas y beneficiando ampliamente a las personas dentro de esas comunidades.

Para mí, es obvio: ¿por qué deberíamos desarrollar IA que daña a la mayoría cuando podríamos desarrollar IA que beneficie a la mayoría? Ese es el verdadero potencial de la tecnología. Si la gente cambiara hacia formas más respetuosas culturalmente y comunitarias de construir IA, veríamos que muchas más personas se benefician, en lugar de solo unos pocos en la cima de estas empresas.

All items
Rayuela
“¿Por qué no desarrollar IA que beneficie a la mayoría?”: Karen Hao
“¿Por qué no desarrollar IA que beneficie a la mayoría?”: Karen Hao
La periodista Karen Hao, autora de El imperio de la IA (2025), afirma que la expansión de la inteligencia artificial generativa reproduce lógicas extractivas: apropiación masiva de datos, concentración de conocimiento y presión contra regulaciones, mientras externaliza costos laborales y...
leer mas
Marcos Peckel: “mi vinculación con el Estado de Israel es emocional”
Marcos Peckel: “mi vinculación con el Estado de Israel es emocional”
En entrevista con RAYA, Marcos Peckel, profesor y columnista vinculado a la Universidad del Rosario, sostuvo que su relación con Israel es “emocional e identitaria” al ser consultado por su papel en una red proisraelí en Colombia que promueve viajes, recauda fondos y busca incidir con la narrativa...
leer mas
#RAYAconversa con Elma Saiz, ministra española de Migraciones - “Frente a otros que levantan muros, España abre sus brazos a la inmigración”
#RAYAconversa con Elma Saiz, ministra española de Migraciones - “Frente a otros que levantan muros, España abre sus brazos a la inmigración”
Elma Saiz habla con la revista RAYA sobre la reciente aprobación por el Gobierno de España de la regularización extraordinaria que le dará documentos a medio millón de inmigrantes. Una medida que va a contracorriente de un mundo en el que el ICE de Donald Trump persigue inmigrantes en las calles...
leer mas
"No basta con limosna" - RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
"No basta con limosna" - RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
🔴 RAYA Conversa con Javier Giraldo, sacerdote jesuita, sobre el pensamiento de Camilo Torres Restrepo
leer mas
“El pueblo palestino cambió la historia de la humanidad”: Thiago Ávila 
“El pueblo palestino cambió la historia de la humanidad”: Thiago Ávila 
En medio de nuevas tensiones geopolíticas —sanciones, presión energética y bloqueo— el activista brasileño Thiago Ávila, vocero de la Flotilla Global Sumud, conecta la solidaridad con Palestina con las disputas por soberanía en América Latina. Desde Bogotá, afirma que el avance de proyectos...
leer mas
La propuesta política de la música latinoamericana frente al poder
La propuesta política de la música latinoamericana frente al poder
En un contexto global atravesado por crisis migratorias, persecuciones y el avance de gobiernos autoritarios, la figura de Bad Bunny vuelve a poner en el centro la discusión sobre la responsabilidad política del arte en América Latina. Su presencia en escenarios masivos y el contenido de su obra...
leer mas
“Lo están matando de hambre”, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, perseguido político
“Lo están matando de hambre”, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, perseguido político
En diciembre pasado pesaba 78 kilos, hoy bajó a 70. Mide 1,86 cm y ha intentado suicidarse dos veces tras las torturas infringidas por autoridades ecuatorianas. Hoy, el exvicepresidente de izquierda, Jorge Glas, está recluido en una cárcel de máxima seguridad tras siete años de estar privado de la...
leer mas
Los Mirlos y la cumbia amazónica: la selva como sonido universal
Los Mirlos y la cumbia amazónica: la selva como sonido universal
Fundados en 1973 en Moyobamba, Los Mirlos crearon la cumbia amazónica al transformar la guitarra eléctrica en paisaje sonoro de la selva peruana. Medio siglo después, con nuevas audiencias y tras su paso por Bogotá, su música permite leer cómo un sonido popular, nacido en un territorio...
leer mas
Inteligencia artificial y redes sociales: ¿quién controla la maquinaria que moldea la opinión pública?
Inteligencia artificial y redes sociales: ¿quién controla la maquinaria que moldea la opinión pública?
En 2026, varios gobiernos aceleran restricciones a redes sociales e inteligencia artificial por adicción, desinformación y sesgos. Las respuestas van desde limitar el acceso de menores y exigir verificación de edad hasta imponer obligaciones frente a contenidos ilegales. Pero el choque con las...
leer mas
La decisión del CNE contra Cepeda busca reconfigurar el mapa electoral
La decisión del CNE contra Cepeda busca reconfigurar el mapa electoral
El CNE sacó a Iván Cepeda de la consulta del 8 de marzo y empujó al senador a lanzarse a primera vuelta. Detrás del fallo hay un objetivo político concreto: impedir que una candidatura con capacidad de ordenar al progresismo use la consulta como plataforma de impulso y, al mismo tiempo, debilitar...
leer mas
El tigre importado: Abelardo de la Espriella copia a Bukele, Milei y Trump para triunfar en la extrema derecha
El tigre importado: Abelardo de la Espriella copia a Bukele, Milei y Trump para triunfar en la extrema derecha
Luces, batucada latina, fuegos artificiales y un tigre animado rugiendo en pantallas gigantes. Abelardo de la Espriella llena el Movistar Arena como si fuera un concierto, vende tenis millonarios como amuletos de la patria y hace que miles lo vean como el salvador. Su show mezcla fervor religioso,...
leer mas
“Los regímenes totalitarios siempre han querido controlar el lenguaje”: Roque Raquel Salas, poeta trans puertorriqueño
“Los regímenes totalitarios siempre han querido controlar el lenguaje”: Roque Raquel Salas, poeta trans puertorriqueño
En su nuevo libro “Algarabía” (Graywolf Press, 2025), el poeta puertorriqueño Roque Raquel Salas despliega una epopeya poética que cruza ciencia ficción, experiencia trans y crítica colonial. En entrevista con RAYA, cuenta por qué creó el personaje Cenex, cómo mezcla autores clásicos y cultura...
leer mas
Gaza responde con literatura: los 23 cuentos de jóvenes palestinos tras la invasión de Israel 
Gaza responde con literatura: los 23 cuentos de jóvenes palestinos tras la invasión de Israel 
La primera traducción al español de Gaza Writes Back reúne 23 cuentos escritos por jóvenes palestinos tras la ofensiva israelí de 2008–2009. Editado por el poeta y profesor Refaat Alareer —asesinado en Gaza en 2023—, el libro convierte la ficción en una forma de resistencia, memoria y disputa por...
leer mas
Influencers radicales en EE.UU., el frankenstein político que creó Trump 
Influencers radicales en EE.UU., el frankenstein político que creó Trump 
Cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca en 2025, muchos creyeron que el movimiento MAGA alcanzaría su máxima expresión. Sin embargo, en las redes sociales ha surgido una generación de influencers ultraconservadores que critican al propio Trump y a su vicepresidente JD Vance por “blandos”....
leer mas
Un siglo del ‘Bolívar de Sañudo’: moral, polémica y memoria (1925–2025)
Un siglo del ‘Bolívar de Sañudo’: moral, polémica y memoria (1925–2025)
A 100 años de Estudios sobre la vida de Bolívar (1925), el jurista pastuso José Rafael Sañudo retrató al Libertador como villano, con una condena moral total. Esa mirada, nacida en la tensión centro–regiones, muestra la disputa por la memoria nacional y cómo la moral fue usada para deslegitimar a...
leer mas
NOTA EDITORIAL | David Luna ataca a la revista RAYA, pero no responde por su mención en expediente de narcotráfico
NOTA EDITORIAL | David Luna ataca a la revista RAYA, pero no responde por su mención en expediente de narcotráfico
El exsenador y hoy precandidato presidencial David Luna publicó este domingo 1 de febrero un pronunciamiento en sus redes sociales en el que reaccionó a un reportaje de la revista RAYA: La investigación por narcotráfico en la que quedó mencionado el exsenador Luna por un hombre que coordinaba el...
leer mas
El amanecer del tecnofascismo: cómo la IA y la tecnología están remodelando el autoritarismo en Estados Unidos
El amanecer del tecnofascismo: cómo la IA y la tecnología están remodelando el autoritarismo en Estados Unidos
Un tuit crítico te cuesta la visa. Una app de la Policía (ICE) te rastrea sin descanso. Un multimillonario dona millones de dólares y quiere gobernar con algoritmos. Bajo la administración Trump, la fusión de tecnología avanzada con políticas de extrema derecha está creando un “tecnofascismo” que...
leer mas
“El pueblo estadounidense está cada vez más en contra de Trump”: exalcalde de New York 
“El pueblo estadounidense está cada vez más en contra de Trump”: exalcalde de New York 
En su paso por Bogotá, RAYA habló en exclusiva con Bill de Blasio, exalcalde de Nueva York, sobre el carácter autoritario del segundo gobierno de Donald Trump: el uso de operativos federales de ICE como política de miedo, la respuesta social en las calles y el desgaste interno de los conservadores...
leer mas
El negacionismo de Javier Milei mantiene en llamas a la Patagonia 
El negacionismo de Javier Milei mantiene en llamas a la Patagonia 
Una seguidilla de incendios golpea la Patagonia argentina desde diciembre pasado. En entrevista con RAYA, Sofía Nemenmann (CAJE) sostiene que el problema no es solo cómo empezó cada foco, sino la falta de prevención y recursos, el enfoque oficial que trata el fuego como “crímenes aislados” y la...
leer mas
La ola de censura cultural de Trump: libros prohibidos, arte bajo presión y la TV vigilada
La ola de censura cultural de Trump: libros prohibidos, arte bajo presión y la TV vigilada
En EE.UU., desde enero de 2025, crecen las prohibiciones de libros en escuelas y bibliotecas y la autocensura por miedo a sanciones y recortes económicos. Organizaciones que monitorean la censura reportan miles de vetos (en Florida, Texas y Tennessee, principalmente) por raza, género, diversidad...
leer mas

¡Tú también párate en la RAYA!
Aporta en nuestra Vaki y ayúdanos a seguir haciendo periodismo independiente, crítico y de calidad.

logo vaki footer