En La Guajira, Denis Palacios recuerda que sus estudiantes recibían clase bajo los trupillos; en Málaga, Santander, Samira López estrena una biblioteca universitaria. Entre 2022 y 2026, la inversión en infraestructura educativa dejó aulas, laboratorios, dormitorios, sedes universitarias y tecnología en distintas regiones del país. Las obras muestran avances concretos en colegios y universidades públicas, pero también dejan una pregunta abierta: qué pasará con los proyectos que quedaron sujetos a la ejecución y seguimiento del gobierno actual.
Por: Camilo Gómez
"Cuando yo llegué a esta institución no había absolutamente nada", recuerda Denis Palacios, profesora en la institución etnoeducativa Marco Tulio Montiel Uriana, en Uribia, La Guajira. "Dábamos las clases en los trupillos, debajo de un palo, para que a nuestros niños no les diera el sol." Hoy, en el mismo lugar, hay aulas nuevas, dormitorios para estudiantes internos y una sala con 103 computadores. Denis no es wayúu, pero lleva tres años trabajando ahí. "Es algo dignificante para nuestra comunidad Wayúu", dice. "Ya me siento Wayúu."
A más de mil kilómetros de ahí, en Málaga, Santander, Samira López entra por primera vez a una biblioteca universitaria con mesas de estudio, salas silenciosas y estanterías que todavía huelen a nuevo. Cursa el segundo semestre de Ingeniería Química. "Siento que esta sede va a ser como nuestro segundo hogar", dice.
Entre 2022 y 2026, según cifras del Ministerio de Educación, el Gobierno Nacional destinó $2,1 billones de pesos a infraestructura de educación básica y media en casi todos los departamentos —más de 11.100 ambientes educativos intervenidos en todo el país— y $1,78 billones a infraestructura de educación superior, en 111 proyectos repartidos en 65 municipios. Las transferencias a las universidades públicas crecieron 55,8% en términos reales: pasaron de 8,8 billones de pesos en 2022 a 13,7 billones en 2026. Detrás de esas cifras hay edificios concretos, con nombres de estudiantes y docentes que los habitan todos los días. Este texto recorre cuatro de ellos: Málaga, La Guajira, Sevilla y Cartagena.

Málaga
La nueva sede de la Universidad Industrial de Santander en Málaga entró en funcionamiento el 15 de mayo de 2026, en el marco del Día del Maestro. La obra tuvo una inversión de $105.865 millones de pesos, un área construida de 23.989 metros cuadrados y capacidad para más de 800 estudiantes de Santander, Norte de Santander y Boyacá, la mayoría provenientes de municipios como Capitanejo, Concepción, Macaravita, Enciso y Molagavita. Empezó a construirse el 4 de diciembre de 2023. Sus siete módulos —aulas, laboratorios, biblioteca, auditorio, zonas de bienestar— ya reciben clases de Zootecnia, Ingeniería Forestal, Ingeniería Agronómica y Medicina.
César Augusto Joya Joya es de Carcasí, un municipio vecino, y cursa octavo semestre de Zootecnia. Hizo sus primeros tres semestres en la infraestructura antigua de la UIS en Málaga. "Esto contribuye mucho al desarrollo de la región", dice, "porque tenemos la oportunidad de asistir a una universidad
donde la educación superior es netamente desarrollada, sin necesidad de viajar hacia otras partes." Está por empezar su trabajo de grado, y ya piensa en los laboratorios nuevos: "Nos van a facilitar mucho el trabajo." Del auditorio destaca su tamaño: "una capacidad increíble para lo que son los foros, conferencias, que incluso se podría llegar a hacer para las sustentaciones de grado."
Diego Sebastián Rodríguez, también de Zootecnia: "Para mí esta megaobra significa cumplir sueños, aspiraciones y a la vez el buen manejo de recursos públicos." Ailyn Basto, de quinto semestre: "Los que no tengan recursos económicos elevados pueden tener la oportunidad de estudiar gratis acá en la sede de Málaga." Yuris Corredor menciona el auditorio, pensado también "para el uso del público, no solo para los estudiantes o profesores de la UIS." Laura Fernanda Meléndez Arias, de sexto semestre, habla de quedarse: "Vamos a tener más oportunidades como estudiantes para quedarnos en la región y no tener que salir a buscar oportunidades en otros lados."
Antes de estrenar los laboratorios, la universidad hizo una prueba piloto en las aulas nuevas. Una docente que participó lo explicó así: "Quisimos ver cuál es la calidad y el confort que van a sentir nuestros estudiantes. Es una pequeña prueba piloto que hoy hacemos en las aulas de clase y que próximamente vamos a hacer en los laboratorios."

La financiación combinó tres fuentes: el Gobierno Nacional aportó la mayor parte, la Gobernación de Santander el 27%, y la Universidad Industrial de Santander puso recursos propios. En la entrega, el ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, ubicó la obra dentro de un plan más amplio: además de la Facultad de Salud en Málaga, la sede de Lenguas y la sede de Fisicomecánicas —que se inaugura en julio—, la UIS está llegando a Saravena, Inírida, Mitú y Puerto Carreño. "Se está convirtiendo en la universidad pública del oriente colombiano", dijo. Son cuatro capitales de departamentos —Arauca, Guainía, Vaupés y Vichada— que, según el Ministerio, no contaban con una sede propia de una universidad pública de trayectoria nacional.
Sevilla y Cartagena
El patrón se repite, con otros nombres, en otras regiones. En Sevilla, Valle del Cauca, la Universidad del Valle construye un nuevo edificio de tres pisos —auditorio, biblioteca, laboratorios de gastronomía— con una inversión de $7.58
2 millones dentro de un paquete de $14.320 millones que fortalece la oferta académica en doce municipios del norte del Valle, Quindío y Risaralda. El diseño incorpora ventilación natural y control solar pasivo. Beneficiará a 2.057 estudiantes, casi trece veces
la matrícula que atendía el nodo original. "Antes la inversión educativa se concentraba en las grandes ciudades y no llegaba a las regiones", dijo el ministro Rojas Medellín durante una visita a las obras.
En Cartagena, la Institución Universitaria Mayor construye un nuevo bloque de aulas con una inversión de $12.378 millones, que beneficiará a 2.286 estudiantes. En el Tolima, la universidad pública departamental creció 33% en un año; su Conservatorio, 36%.

La Guajira
En el corregimiento de Taguaira, extremo norte de La Guajira, el Ministerio de Educación entregó el colegio Villa Fátima: aulas nuevas, paneles solares, tecnología. La entrega, el 30 de enero de 2026, hizo parte de una jornada de cuatro días que incluyó también el colegio Juyasirain, en Uribia, y una visita a la Universidad de La Guajira, con la presencia del presidente Gustavo Petro. "Como este, estaremos entregando seis colegios más en toda la zona norte de la Guajira", anunció el Ministerio en esa jornada.
En Nortechon, sede principal de la institución etnoeducativa Marco Tulio Montiel, las obras empezaron en 2022 y se aceleraron desde 2024, en alianza con la Fundación Pies Descalzos. Yoleida Montiel Uriana, autoridad tradicional de la comunidad: "Este colegio inició en el año 1960, y hasta el sol de hoy, mira lo que se ha hecho en cuatro años. Lo que no se hizo desde el año 1960." La institución queda a cinco minutos de Uribia.
Gabriel Alejandro Cueto Arias, docente de informática en la misma institución: "Anterior a que esto llegara, teníamos la necesidad de enseñarle a los niños por medio de cartones. Con esta nueva llegada de tecnología, pantallas interactivas, equipos de última generación, impresoras 3D, podemos enseñarle a estos niños de una manera más práctica."
Nota visual: por favor enlazar sala de cómputo, pantallas interactivas o biblioteca de La Guajira.
Darcis Deniris Mendoza Amaya cursa grado décimo en la sede de Yawaka. Meses atrás había grabado un video pidiendo que su colegio abriera los grados décimo y once. Este año están abiertos, y ella es una de las primeras estudiantes matriculadas. "Se ha hecho un milagro", dice. "Me alegra demasiado, y pues seguir cumpliendo aquí y terminar el once aquí." Menciona también la cancha nueva, los tableros digitales, el Programa de Alimentación Escolar.
La inversión del Gobierno Nacional en educación para La Guajira supera los $2,3 billones de pesos, la mayor que ha recibido el departamento, según el Ministerio de Educación. El convenio entre el Ministerio y la Fundación Pies Descalzos representa, dentro de esa cifra, $69.335 millones para transformar ambientes educativos en la Alta y Media Guajira, en obras como Villa Fátima-Taguaira y La Flor de Patajatamana. La alianza con la Fundación ha llegado ya a más de 9.000 estudiantes en municipios como Riohacha, Maicao, Manaure, Uribia y Albania, con proyectos que van desde kits escolares hasta megaobras como la de Carasúa, en Uribia.
En Riohacha, la Universidad de La Guajira construye dos bloques nuevos: uno para Arquitectura, con una inversión de más de $50.000 millones que habilitará cerca de 2.500 cupos, y otro para Medicina, programa que por primera vez en la historia de la institución se ofrece con matrícula cubierta por la política de gratuidad, según el Ministerio. La primera cohorte, recibida en enero de
2026, fue de 50 estudiantes, priorizados entre la juventud wayúu, de un total de 1.500 aspirantes. "Ya empezamos con 50, y tenemos que seguir avanzando", dijo el ministro Rojas Medellín, con la meta declarada de duplicar los cupos el próximo semestre.
Antes, contó el ministro en la entrega, cualquier joven de La Guajira que quisiera estudiar Medicina tenía que buscar un crédito con el Icetex o con un banco, empeñar su vida y la de su familia, y aventurarse hacia Bogotá o hacia otra ciudad: aguantar hambre, otro clima, otra comida, para terminar siendo uno entre 1.500. La base presupuestal de la Universidad de La Guajira, según cifras del Ministerio, creció 160% entre 2022 y 2026.

En Maicao, el Ministerio dejó comprometidos los recursos para una sede propia de la Universidad de La Guajira, mediante un documento Conpes firmado el 16 de enero de 2026. Antes, cualquier joven de Maicao que quisiera es
tudiar en la universidad pública departamental debía desplazarse hasta Riohacha. Proyectos similares avanzan en Villanueva y Fonseca.
El país, en conjunto
Málaga, Sevilla, Cartagena, Taguaira, Uribia, Maicao: son nombres distintos para un mismo movimiento de recursos que, según el Ministerio de Educación, ha significado 12.725 nuevos cargos docentes creados entre 2022 y 2026, más de 106.000 maestros con ascenso o reubicación salarial, y un crecimiento del 78,9% en los recursos del Programa de Alimentación Escolar. Hoy, el 97% de los estudiantes de las instituciones públicas de educación superior cursan sus estudios sin costo.
El ladrillo no es lo único que se movió. El programa Educación Superior en Tu Colegio, que permite a estudiantes de último grado cursar materias universitarias sin salir de su institución, llegó a 954 colegios de 427 municipios, con una inversión de $433.000 millones, y ya suma más de 120.000 jóvenes atendidos por 60 instituciones públicas. Es la otra mitad de la ecuación: los edificios nuevos no sirven de mucho si nadie puede llenarlos.
Denis Palacios enseñaba debajo de un trupillo. Samira López no se acostumbra todavía a su biblioteca nueva. César Joya ya no tiene que salir de su provincia. Darcis Mendoza ya no tiene que dejar el colegio en noveno.
Los territorios que recorre este texto —Málaga, La Guajira, Sevilla, Cartagena, la expansión de la UIS hacia el oriente del país— es apenas una muestra de una apuesta que movió billones de pesos en cuatro años y cambió, de forma medible, las opciones de miles de jóvenes que antes tenían que irse de su territorio para estudiar. Pero esa apuesta fue formulada bajo el gobierno anterior y ahora entra en una etapa de prueba. El propio ministro de Educación lo había dicho en la entrega de Maicao: "le corresponderá al próximo gobierno ejecutarlas... les corresponderá al próximo gobierno garantizarlas." Los diseños firmados, los documentos Conpes aprobados y la meta de ampliar los cupos de Medicina dependen ahora de decisiones de ejecución y seguimiento del gobierno actual.
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