Por: Hanwen Zhang
Sea se complete el dicho con “la media de guaro” o “la media de debajo de la lavadora”, como me la contaron a mí, es indiscutible la importancia de calcular la media o el promedio en la ciencia estadística. No solo es la medida cuantitativa más simple y popular –la que todos hemos calculado alguna vez–, sino que, cuando uno entra en la teoría estadística más profundamente, descubre que muchos cálculos complejos derivan, en el fondo, de un simple promedio.
Tal vez, del uso tan extendido del promedio provienen también sus abusos. Y no, no estoy hablando de chistes como “si tu vecino tiene 2 perros y tú ninguno, entonces en promedio cada uno tiene uno”. Tampoco me refiero a ciertos ejercicios periodísticos en los que, sin sonrojarse, se promedian encuestas presenciales junto con telefónicas,incluso ponderándolas (no se escapan de la maldición de mezclar peras con manzanas).
Me refiero a una cifra que desde el pasado 29 de diciembre de 2025 ha aparecido en distintos titulares, comunicados gremiales, incluso algunas de la academia: “el aumento del 23.7% del salario mínimo para el año 2026”.
¿Qué tiene de problemático esa cifra?
Corresponde a un cálculo de promedio que no debe hacerse, y resulta preocupante que circule en la opinión pública sin mayor cuestionamiento.
Veamos.
Para el año 2025, el salario mínimo mensual se fijó mediante el Decreto 1572 del 24 de diciembre de 2024 en $1.423.500, y el auxilio de transporte en $200.000, para un total de $1.623.500. Para el año 2026, las cifras se incrementaron a $1.750.905 y $249.095, respectivamente, es decir, un valor total de $2.000.000.
En términos absolutos:
- El salario aumentó $327.405.
- El auxilio aumentó $49.095.
- El incremento total fue de $376.500.
Hasta aquí no hay confusión. El problema aparece cuando preguntamos ¿en qué porcentaje aumentó el salario mínimo? La respuesta ya no parece tan clara.
Para contestar la pregunta, en primer lugar, estamos de acuerdo en que la variación relativa de 2025 a 2026 se calcula como la variación absoluta dividida por el valor de 2025. Es decir, el salario mínimo sin auxilio de transporte al pasar de $1.423.500 a $1.750.905, tuvo un incremento de 23.00% porque ($1.750.905-$1.423.500)/ $1.423.500 = 23.00%, mientras que el auxilio de transporte aumentó en un 24.55%. ¿Y combinando los dos rubros, cuál sería la variación relativa en el salario mínimo incluido el auxilio de transporte? Apliquemos el mismo procedimiento: el valor total pasó de $1.623.500 a $2.000.000, o sea que la cuenta que debemos hacer es ($2.000.000 - $1.623.500) / $1.623.500, y el resultado es: 23,19%. En la siguiente tabla encontramos los valores resumidos:
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Salario mínimo |
Auxilio trasporte |
Total |
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2026 |
$ 1.750.905 |
$ 249.095 |
$ 2.000.000 |
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2025 |
$ 1.423.500 |
$ 200.000 |
$ 1.623.500 |
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Variación absoluto |
$ 327.405 |
$ 49.095 |
$ 376.500 |
|
Variación relativa |
23,00% |
24,55% |
23,19% |
¿Entonces de dónde salió “el aumento del 23,7%”? Pues si se promedia la variación de 23% del salario y la variación de 24,55% del auxilio de transporte: (23% + 24,55%)/2, el resultado da 23,77% y teniendo en cuenta que una gran cantidad de personas al leer cifras las redondean hacia abajo, creo encontrar la respuesta: la cifra errónea de “aumento de 23,7%” es resultado de un abuso, una tortura, una mala práctica en torno al promedio. Promediaron dos cifras no promediables (palabra pendiente de ser incluida en el RAE).
Para entender cuándo no se debe sacar el promedio, hay que recordar algo simple, el promedio se obtiene sumando todos los datos disponibles y luego dividiendo entre el número de datos. La validez de esta sencilla operación recae sobre el supuesto de que todos los datos tienen el mismo peso, son iguales de importantes, ningún dato tiene más relevancia que otro. Por ejemplo, supongamos que estás cursando un pregrado, la nota de una materia es 90% exámenes parciales y 10% trabajos escritos. Si sacaste 2 en los exámenes y 4 en los trabajos, ¿la nota final sería el promedio entre estas dos notas? ¡Claramente no! Porque los exámenes pesan mucho más que los trabajos. Si no pesan lo mismo, no se puede promediar. ¿Entonces cuál sería tu nota final? El cálculo correcto es ponderar las dos notas considerando las ponderaciones respectivas, es decir: 2*90% + 4*10% = 2.2. Mi sentido pésame. Este cálculo se conoce como el promedio ponderado.
Lo mismo aplica para el caso del salario mínimo, el salario pesa mucho más que el auxilio de transporte, por lo que no podemos promediar las dos variaciones relativas, y por ende el aumento en el salario mínimo NO corresponde al 23,7%. ¿Podemos aplicar el promedio ponderado al igual que el ejemplo anterior de las notas? Claro que sí, para eso debemos tener las ponderaciones de cada concepto: recuerden que para el año 2025, el salario mínimo es de $1.423.500, y el auxilio de transporte $200.000, así que del valor total, el 87,7% corresponde a salario, y el 12,3% al auxilio, estas dos cifras son las ponderaciones. Ahora tomamos las variaciones relativas de estos dos rubros (23,00% para el salario mínimo y 24,55% para el auxilio de transporte), y podemos calcular el promedio ponderado 23,00%*87,7% + 24,55%*12,3%, y el resultado nos da exactamente el 23,19% obtenido anteriormente.
Espero que el mensaje haya quedado claro: en primer lugar, el aumento del salario mínimo incluyendo el auxilio de transporte decretado por el gobierno nacional para el 2026 fue de 23,19%, no 23,7%; en segundo lugar, no se debe sacar promedio a datos que no pesan lo mismo.
Nos queda una última duda, ¿quién empezó a divulgar esa cifra errónea de 23,7%? Creo que fue el propio presidente Gustavo Petro, quien en el anuncio de salario mínimo vital 2026, el lector lo puede comprobar en el minuto 9:50 de este video del 29 de diciembre de 2026, disponible aquí en la cuenta oficial del presidente en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=b3bwOxtsXMg. Si bien este error no afecta de ninguna manera el salario que los trabajadores van a recibir, sí podría ser mal utilizado en estudios econométricos donde toman las variaciones anuales de salario mínimo para correlacionar con otros fenómenos económicos. Así que, se esperaba mayor rigurosidad técnica en las cifras que el presidente comunique al país, y también la crítica va hacia los “periodistas” que copian y pegan sin cuestionar.
