Por: Aiden Salgado Cassiani
Los comicios electorales de la jornada del 8 de marzo que se realizaron en Colombia para elegir representantes al parlamento (Cámara y Senado), más las consultas internas de algunos partidos o coaliciones para candidatos presidenciales, tuvieron un impacto diferenciado para las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Estas comunidades, cuentan con una circunscripción especial, que otorga dos representantes a la Cámara, de forma directa. En las elecciones contaron con 46 listas de candidatos que sumaban aproximadamente 130 nombres. Aparte de ellos, tenían múltiples candidatos en las curules de paz, en las cámaras regionales y en listas al Senado de otros partidos. Esta vez, como desencanto, a diferencia de las elecciones pasadas, no contamos con candidatos en las consultas presidenciales.
Los resultados de este proceso dejan una presencia de las comunidades negras similar a la que se contaba en la bancada legal afrocolombiana, que era de 33 representantes. A pesar del alto número en un parlamento con que contaba esa bancada, creo que debieron ser más visibles los resultados, más aún con la presencia de una vicepresidenta afrocolombiana o negra. Por cierto, no recuerdo una reunión de esta bancada con la vice, que debió darse. A pesar de la variedad de opiniones y de formación de cada uno de los congresistas con intereses variados, no se puede desconocer en ese mar de colores y de pensamiento. Como resultado de estas nuevas elecciones, es de resaltar con mayúscula, que el engendro político Miguel Polo Polo no volverá a ridiculizarnos más en el Congreso, pero hay que estar pendientes para que el representante por el departamento del Atlántico, descendiente de palenquero, Estefanel Gutiérrez Pérez, no siga sus pasos, porque tremendo papelón va a hacer. Otro “voltea-arepa” perdedor fue el exsenador que llegó a ese cargo con el Pacto Histórico y ahora se afilió a Cambio Radical.
En términos de balance, estas elecciones dejaron vencidos y ganadores. Sin ser abogado del diablo, creo que los procesos organizativos, donde se encuentran las organizaciones nacionales, principalmente las que contaban con candidatos, perdieron. El ejercicio político electoral de lo que es “soy porque somos”, con sus apuestas a Cámara y Senado, perdieron, así como ese número de cantidades de los procesos organizativos de comunidades negras que cada año lanzan candidaturas, su resultado no es nada alentador. Este resultado nos demuestra que existe un desencanto de esas apuestas, que el pueblo de a pie no se ve reflejado, y con ello no se pueden desconocer los aportes que han realizado esos procesos y los líderes históricos. El resultado del 8 nos muestra que esa ya no puede ser la apuesta; la realidad del pueblo negro ha cambiado y sus liderazgos.
Frente a los ganadores, creo que, sin duda alguna, el principal ganador de estos comicios fue el representante electo Óscar David Benavides Angulo, y detrás las personas y procesos que decididamente lo estuvieron acompañando. Benavides, un joven de extracción humilde que, como muchos de nosotros, le tocó duro en la vida, vendedor ambulante o informal, entre otros oficios; abogado con una proyección política envidiable. Con su discurso supo canalizar las rabias que le tienen al engendro, ese rechazo que se ganó no solo del pueblo negro, al cual llegó a defender y deshonró, sino también de los críticos de la política del sector afro que ha estado al lado de este gobierno. Todo ese descontento él lo supo canalizar, articulando un buen discurso que mediáticamente se vendió y caló en la comunidad negra y no negra de a pie descalzo. Tuve la posibilidad de interactuar con él en mi cumpleaños, y me parece un joven con principios, inteligente y astuto; hoy con una humildad que esperemos continúe. Esa actitud me hizo sumarme a su campaña con un bajo perfil, por una realidad que no viene al caso.
Creo que la hazaña, nunca antes vista, de un candidato de la curul afro de quedarse con las dos representaciones, a pesar de los intentos de mi familiar Adán Torrez, que en política para mí va por un lado adverso al cual está llevando al pueblo palenquero a un estado del que Benkos y los cimarrones estarían avergonzando. Hoy el resultado es que Benavides, con su movimiento Libre, se queda con las dos curules del pueblo negro; en su discurso ha planteado que esas dos curules van de verdad a servir al pueblo negro, afrocolombiano, raizal y palenquero para devolverle su dignidad, intención con la cual fue creada en 2001 con la Ley 649. En ese orden, creo que hoy es deber del pueblo negro acompañar esa apuesta de LIBRE, con la humildad más grande, la transparencia y, sobre todo, con la responsabilidad histórica de continuar los proyectos políticos que empezaron los cimarrones en los palenques. Estamos en el momento de construir un movimiento negro que sea esperanza para la nación colombiana, estando del lado de los más necesitados, esos de Fanon, condenados de la tierra, y la apuesta debe ser, en términos de las próximas elecciones, trabajar en profundizar el cambio con la candidatura de Iván Cepeda Castro.
Al movimiento Libre y su líder natural, Benavides, le decimos que existe un gran número de líderes y procesos organizativos dispuestos a colocarse en función de su proyecto político, que es un proyecto que hace décadas se viene impulsando. El movimiento Libre tiene una responsabilidad de dignificar al pueblo negro, y no solo frente al Estado racista excluyente y su racismo estructural, sino que también debe dar los debates hacia el interior del movimiento negro, que no puede ser visto bajo esos lentes esencialistas de que todo lo que hace es bueno y que todos los negros son buenos; no, hay que ser críticos con esas prácticas desdicientes del movimiento negro y sus representantes en muchos niveles y espacios de representación.
Óscar David, esta es una posibilidad de transformar la realidad del pueblo negro, no pensada solo para un sector, sino para el gran número del pueblo negro, afrocolombiano, raizal y palenquero. Para esa tarea, cuente conmigo y, sin temor a equivocarnos, con los palenqueros hijos de Benkos. El Kuagro Mona Ri Palenque decidió apoyar tu elección y está listo para seguir; las y los hijos de Benkos que te dieron sus votos te abrazan como un cimarrón contemporáneo. Es importante no dejar pasar esta oportunidad, y recuerda que los errores las comunidades los cobran, y caro; el resultado de esta elección lo demostraron. Con humildad y transparencia se avanza mejor por causas nobles. Bienvenido a continuar cimarroneando por la dignidad del pueblo siempre libre.
Desde el Palenque, un cimarrón todavía.
